Usar dispositivos en el entorno familiar

Habla con tu familia sobre tecnología de manera más profunda y trata de identificar con ellos los momentos en los que os vendría bien desconectar para pasar tiempo de calidad juntos.

Un padre y su hijo mirando juntos un tablet y riéndose

Este guion te resultará muy útil para hablar con tus hijos sobre el desarrollo de hábitos digitales saludables al utilizar la tecnología.

Empieza por reflexionar sobre cómo usas la tecnología

Conocer tus hábitos es el primer paso para cambiar y convertirte en un ejemplo de comportamientos positivos. La honestidad es importante a la hora de reflexionar, pero también lo es que compartas tus hallazgos con tus hijos. Valorarán que tú también reflexiones sobre cómo actúas y que lo expreses abiertamente con ellos.

¿Hay veces que te pierdes lo que ocurre a tu alrededor por culpa de la tecnología?

Para iniciar la conversación, habla sobre la manera en que los dispositivos pueden hacer que las personas se pierdan algunos momentos importantes. Trata de recordar ocasiones en las que te hayas perdido algo en un momento concreto porque estabas pendiente del teléfono. Pregunta a tus hijos si han visto a otras personas, como amigos o familiares, distraídas con sus dispositivos en lugar de atentas a las personas de su alrededor.

Pregúntales también si recuerdan algún momento importante en el que ellos mismos estuvieran distraídos por culpa de la tecnología. ¿Cómo se sintieron después? ¿Estaban usando alguna aplicación o jugando a algún juego en particular en ese momento? ¿Se han dado cuenta de si les sucede habitualmente?

Identificad juntos momentos y lugares para concentrarse

En tu familia, ¿en qué momentos y lugares creéis que es importante estar concentrados? ¿Haciendo los deberes? ¿Cuando pasáis tiempo juntos? Habla con tus hijos sobre cómo conviene enfocar la tecnología en esos momentos en que queréis centrar la atención en una tarea.

Piensa en cómo encontrar el equilibrio en esos momentos, no solo para tus hijos, sino para toda la familia. Después, intenta aplicar esas ideas a ciertos momentos y lugares de vuestro día a día.

Pensad en cómo seguir progresando

Teniendo en cuenta lo que habéis hablado hasta ahora, ¿qué cambios aportarían más equilibrio a tu familia? ¿Funcionan los límites que habéis establecido? ¿Se os ocurre algún momento del día en que todos deberíais dejar a un lado vuestros dispositivos? Un ejemplo podría ser cuando os sentéis a comer.

Recuerda que la clave es trabajar juntos

Involucra a tus hijos para que sientan que participan en la toma de decisiones. Mantén una actitud abierta y participa en la conversación. Conocer tus hábitos es el primer paso para cambiar y convertirte en un ejemplo de comportamientos positivos.

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